
Los que tienen buena información se la tienen que callar y parecen “sesgados” por no traicionar a los que se la facilitan y los que no la tienen sesgados por ignorancia.
La mejor información no suele estar escrita y publicada en ninguna parte y sólo se consigue todavía charlando en petit comité con gente a la que generas confianza.
Sentado en casa con tu ordenador aprenderás mucho, pero te pierdes la mitad de la mitad de cómo funciona el mundo.

